NUEVA YORK - En lo 32 meses desde que Pedro Martínez firmó con los Mets, muchas de las noticias acerca del dominicano han sido acerca de su anatomía. Primero fue su dedo gordo del pie, luego la cadera; después una pantorrilla, luego la otra; y finalmente el hombro derecho. Y ahora, una nota casi desapercibida: el llegar a los 3,000 ponches en su ilustre carrera.

Es un logro de importancia histórica, claro, ya que sólo 14 otros han llegado a los 3,000 y porque la comunidad del béisbol está obsesionada con los números redondos.

En el contexto de lo que pretende hacer Martínez en esta temporada-regresar de la cirugía en el manguito rotador y contribuir al éxito de los Mets, el alcanzar los 3,000 ponches en su carrera es algo de menos cartel. Será algo de mucho significado cuando termine su carrera, pero por ahora lo más importante es lo que pueda aportar a la rotación de los Mets.

Había poca intriga y anticipación en esta circunstancia de los 3,000 ponches. Estando tan cerca por tanto tiempo, no se puede calificar ya como búsqueda. Se puede comparar con 300 juegos o 700 jonrones.

Y aparte de lo que pueda o no hacer Pedro en la rotación de los Mets en lo que resta la temporada, no hay dudas de que habrá más ponches. El dominicano es un genio del ponche. Tiene esa mentalidad de poner a los bateadores a la defensiva, es decir, lograr conteos de dos strikes.

"Aún cuando no poncha al contrario, su fama lo sigue", dijo Mike Piazza en el 2006 luego de uno de sus primeros partidos recibiéndolo. "Los bateadores se protegen del ponche. Pueden dar un roletazo débil en un pitcheo de dos strikes porque quieren evitar el ponche o porque la situación exige que hagan contacto."

El ratio de ponches de Martínez de por vida-ponches por nueve entradas-es el tercero más alto en la historia de las mayores, con 10.20 entre los pitchers con al menos 1,000 entradas lanzadas. Seis de los primeros 100 ratios en la historia le pertenecen al dominicano, incluyendo el segundo más alto de todos los tiempos. Ponchó a 313 en 1999, con un ratio de 13.20 que es segundo sólo al 13.41 de Randy Johnson dos años después.

Aunque Martínez sigue siendo un ponchador, su proporción de ponches por nueve entradas ha sido menos con los Mets, de 8.8. Lleva nueve salidas con 10 ponches o más con los Mets, con un total de 108 en su carrera, el cuarto total más alto en la historia.

Cuando los Dodgers cambiaron a Martínez a los Expos luego de la temporada de 1993, parte de la razón era que el cuerpo de Pedro no aguantaría las exigencias de lanzar a todo dar. Al final quizás hayan tenido razón los Dodgers, pero no antes de un currículum de 13 temporadas, 195 victorias más y 2,871 ponches luego de salir de Los Angeles. Y ni hablar de los tres Cy Youngs.

El receptor actual de Pedro, Paul Lo Duca, sabe lo que tiene de frente cuando lanza el dominicano.

"Con la velocidad de Pedro, su habilidad de localizar sus pitcheos y todo su material", dice Lo Duca, "vez por qué ha tenido este tipo de carrera. Cuando está en salud y ejecutando sus pitcheos, no hay igual. Pero hace mucho que no está en salud."

"Realmente no sabemos lo que va a ser cuando vuelva, qué tan fuerte estará...pero si es el Pedro que queremos, mucho cuidado