(Toronto Blue Jays)

MAYAGÜEZ, Puerto Rico - En medio de una era que no ha sido muy grata para el béisbol puertorriqueño, la Isla del Encanto celebró en grande su pasado con una emotiva ceremonia de exaltación al Salón de la Fama de la Serie del Caribe de cuatro de sus luminarios de los años 80 y 90.

La Confederación de Béisbol del Caribe ingresó como nuevos inmortales a los boricuas Roberto Alomar, Carlos Baerga, Cándido "Candy" Maldonado y Luis "Mambo" de León en el Teatro Yagüez de esta ciudad. Hubo recuerdos, cuentos, muchas felicitaciones y hasta lágrimas entre los presentes, que revivieron la gloria de estas cuatro grandes figuras del béisbol puertorriqueño.

"Estoy disfrutando este momento, llenando de gloria al país", dijo Alomar, quien también ingresará al Salón de la Fama de Béisbol de Cooperstown en julio, luego de ser elegido en este invierno. "Me siento halagado. Es un honor para mí y para mi familia".

Alomar participó en cuatro Series del Caribe, bateando .337 en un total de 24 partidos, con cuatro jonrones y 19 empujadas.

De León lanzó en un total de 12 Series del Caribe, terminando con récord de 4-2 y efectividad de 3.11 en 62.0 entradas.

COMPROMISO CON LA ISLA
Un tema repetido en los comentarios de los exaltados fue el compromiso con representar Puerto Rico, algo que por diversas razones ha faltado en la isla durante la mayor parte de los últimos 10 años.

"Es algo grande representar Puerto Rico siete veces, tres veces campeón", dijo Baerga, quien en esas siete Series del Caribe bateó .296, con 45 hits, cuatro cuadrangulares y 23 empujadas. "Cuanto tú te pones el uniforme de Puerto Rico, das el todo por el todo. Tratas de siempre dar el máximo. Es una responsabilidad que tú tienes".

De su parte, Maldonado habló en términos parecidos.

"Es algo grande, es lo máximo", dijo el autor de cinco jonrones, promedio de .333 y 17 empujadas en tres Series del Caribe. "Alcanzar las Grandes Ligas es una cosa, pero jugar por Puerto Rico es algo que no se compara con nada".

El Comisionado de la Confederación, Juan Francisco Puello Herrera, también recalcó el carácter y el nivel que estos nuevos exaltados le dieron a la Serie del Caribe en sus tiempos.

"Esos nombres tienen un gran significado, no solamente por los récords, sino también porque fueron jugadores que le dieron importancia a la Serie del Caribe", dijo Puello Herrera. "Hay muchos jugadores que probablemente tenían mejores condiciones que ellos, pero que nunca participaron en la Serie del Caribe. No solamente se les exalta por sus méritos, sino también por cooperar y colaborar para que este evento haya permanecido por 53 (años)".

Ahí está el dilema para el béisbol caribeño y Puerto Rico más que los otros tres países participantes. Es una historia que se ha contado ya muchas veces en la isla: Bajas asistencias, pocas estrellas en el terreno de juego, poco apoyo económico para la Liga de Puerto Rico y finalmente la vergüenza de tener que suspender la temporada entera del 2007-08.

¿Puede un evento como éste servir como impulso-aunque sea puramente simbólico--para el béisbol puertorriqueño?

"Creo que sí", dijo el boricua Dickie Thon, ex grandeliga y también integrante del Salón de la Fama de la Serie del Caribe. "Creo que puede darnos un poco de entusiasmo. La serie en Puerto Rico (la final de la liga este año) fue bien buena. Aquí todo el mundo está atento. Es una cosa positiva para el pelotero puertorriqueño".

EL APOGEO: "DREAM TEAM" DE 1995
Sea lo que sea el futuro del béisbol de Puerto Rico, su liga y sus actuaciones en Series del Caribe, algo que se revivió aquí en la ceremonia fue la edición de 1995 en San Juan, donde los Senadores armaron su famoso "Dream Team" de estelares de Grandes Ligas.

En aquella ocasión el equipo de San Juan arrasó con todo, barriendo con marca de 6-0 y ganando la Serie por encima de un fuerte equipo dominicano (Azucareros del Este) que perdió sólo dos partidos-ambos frente al trabuco boricua.

En esa oportunidad Alomar fue el Jugador Más Valioso de la Serie, bateando .560 en los seis partidos.