(MLB.com)

MAYAGÜEZ, Puerto Rico -- Bárbaro Cañizares ya ha tenido una larga trayectoria en el béisbol, desde sus inicios en Cuba hasta los tantos circuitos profesionales en los que ha jugado.

Sin embargo, a pesar de algunos números impresionantes en liga menor, no se le ha dado la oportunidad todavía a nivel de la Gran Carpa. Empieza a acabársele el tiempo en su intento de alcanzar el sueño de establecerse en Grandes Ligas, y el cubano está bien consciente de eso.

"Quisiera tener un poco más de motivación. Eso tendré que buscar yo en el campeonato", le dijo Cañizares a LasMayores.com en el Estadio Isidoro "Cholo" García, donde participa en la Serie del Caribe vistiendo la franela de los Yaquis de Obregón (México). "Este año no me invitaron a los entrenamientos, pero uno tiene que buscar dentro de uno la motivación para tener un año bueno."

Cañizares se refiere al hecho de no ser invitado a los entrenamientos de primavera del equipo grande de los Bravos, organización a la que pertenece en Estados Unidos. No figura en el roster de 40, y hasta fue dejado desprotegido en el Draft de la Regla 5 en diciembre...aunque nadie lo eligió.

Todo ello a pesar de que Cañizares fue el campeón de bateo de la Liga Internacional con Triple-A Gwynett en el 2010, al terminar con robusto promedio de .341. De hecho, en cinco años desde que salió de Cuba, el primera base/bateador designado lleva promedio en liga menor de .314 con OPS (slugging más porcentaje de embasarse) de .830. En el 2009, fue convocado al Juego de las Futuras Estrellas en el Busch Stadium de San Luis.

No está nada mal. No obstante, hay algunos factores en su contra.

Primero, para la posición que juega, sea la inicial o designado, le ha faltado poder. Nunca ha conectado más de 13 cuadrangulares en una temporada en Estados Unidos (dio 13, 12 y 13 del 2008 al 2010, respectivamente, en tres campañas completas de Triple-A).

Segundo, su defensa en la primera base ha dejado algo que desear, y si un inicialista no produce números contundentes en jonrones y empujadas, es difícil entregarle la posición a nivel de las mayores si no exhibe una defensa por encima del promedio.

Tercero, ya cuenta con 31 años de edad, algo que baja sus bonos como "prospecto" ante los ojos de los escuchas y ejecutivos de Grandes Ligas.

Y por último, en el caso de los Bravos, viene subiendo uno de los prospectos más cotizados de la Liga Nacional, Freddie Freeman, quien tendrá todas las oportunidades del mundo de convertirse en el primera base titular de Atlanta en el 2011.

Ante esta situación, lo único que trata de hacer Cañizares es seguir jugando, seguir mejorando y ver qué puede pasar.

"Aunque no le den la oportunidad, uno quiere hacerlo bien en el terreno", comentó. "Uno tiene que entrenar fuerte y hacer un poco más de cosa."

Cañizares, quien fuera compañero de Kendry Morales en el Industriales de Cuba hace ya muchos años, ha jugado en Nicaragua, República Dominicana, Venezuela y ahora la Liga del Pacífico con los Yaquis.

En el invierno del 2010-11, el cubano siguió con un tórrido bateo, terminando la temporada con .320, 12 jonrones y 46 empujadas en 197 turnos al bate, antes de dar la cara también en la serie final de la Liga del Pacífico contra los Algodoneros de Guasave.

Ahora, antes de los entrenamientos de liga menor con Atlanta, disfruta lo que es la primera Serie del Caribe de su carrera.

"La había visto sólo por televisión", comentó el nacido en La Habana. "Contento, porque es un lugar más donde uno se da a conocer y se deja ver. Muy contento."

De hecho, fue un invierno grato para Cañizares, no sólo por su estelar actuación individual, sino también por el éxito del equipo dirigido por el dominicano Eddie Díaz.

"Me fue bien en México, un equipo que ganó", dijo Cañizares. "Contento porque siempre que se gana estamos contentos. Es una experiencia que te va a alimentar en tu carrera."

Por ahora a Cañizares se le nota el disfrute del béisbol invernal y la Serie del Caribe, certamen en el que conectó cuatro hits con sus primeros 10 turnos, con un doble, dos anotadas y dos empujadas.

Pero más allá de Mayagüez, el cubano busca avanzar en su carrera, a como dé lugar.

"Tratar de superar todas las cosas del juego, y entrenar fuerte para llegar al Spring Training más fuerte para tener un año mejor que el año pasado", comentó Cañizares sobre sus objetivos para el 2011. "Mientras estemos aquí la meta es jugar en Grandes Ligas."