SAN LUIS -- Apenas tres días después de conquistar dramáticamente la Serie Mundial, el manager de los Cardenales de San Luis Tony La Russa anunció su retiro.

"Creo que este es el momento adecuado para poner punto final", dijo La Russa, de 67 años, en una en una rueda de prensa el lunes en el Busch Stadium.

La consagración en la Serie Mundial, al vencer en siete juegos a los Rangers de Texas, fue la tercera en la trayectoria de 33 años de La Russa como dirigente.

Se trata del primer manager que se retira inmediatamente luego que su club se adjudica la Serie Mundial, según STATS LLC.

"Siento que esta es la decisión correcta", dijo La Russa.

Condujo a los Cardenales al campeonato en una temporada en la que afrontó obstáculos enormes.

 • San Luis perdió a su as Adam Wainwright toda la campaña tras someterse a una operación en el codo durante los entrenamientos de primavera.

 • Además, lograron remontar una desventaja de 10 juegos y medio al 25 de agosto ante Atlanta para clasificarse a los playoffs con el wild card de la Liga Nacional.

La Russa se retira del béisbol de las Grandes Ligas como tercero en la lista de victorias, a 35 de John McGraw.

Además del título logrado esta temporada, La Russa también sacó campeón a los Atléticos de Oakland en 1989 y a los Cardenales en 2006.

La Russa señaló que su decisión no fue tomada en base a un factor en particular, pero que había comenzado a dudar sobre volver en 2012 a mitad de temporada. Dijo que en agosto le expresó sus deseos al gerente general John Mozeliak y a otros directivos del equipo.

Afirmó que el momento en que se dieron la conversaciones, justo cuando los Cardenales parecían quedar fuera de carrera del wild card antes de su sensacional reacción, fue pura coincidencia.

Según La Russa, simplemente consideró que le había llegado la hora de retirarse y que nada cambió luego que los Cardenales se clasificaron a la postemporada para después sorprender a los Filis, Cerveceros y Rangers.

La Russa se mostró impasible durante la rueda de prensa, salvo cuando hizo una pausa para darle las gracias a su esposa, Elaine, y a sus dos hijas por tenerle paciencia durante buena parte de los últimos 33 años.

También dijo que su reunión con los jugadores tras el desfile de celebración el domingo fue corta pero emotiva.

"Algunos hombres adultos se pusieron a llorar", dijo La Russa. Luego, en broma, el dirigente bromeó: "Eso como que me gusto, ya que ellos me hicieron llorar algunas veces".

Mozeliak dijo que el equipo inició la búsqueda de un nuevo piloto, el primero desde que La Russa fue contratado previo a la temporada de 1996.

La Russa respondió con un enfático "no" cuando le preguntaron si volvería a dirigir. También dijo que no tiene la intención de convertirse en gerente general, pero que no descarta otras funciones.

"Quizás abra una librería", dijo.

Chris Carpenter, quien ganó cuatro partidos en la postemporada, incluyendo el decisivo séptimo juego del clásico, contó que La Russa reunió al equipo en la sala de pesas tras el festejo del domingo en el estadio, junto a Mozeliak y el propietario mayoritario Bill DeWitt Jr.

Habló sobre lo orgulloso que estaba por el campeonato "y luego dijo que hasta aquí llegaba", relató Carpenter. "Todos quedamos sorprendidos, pasmados. Creo que cada uno se sintió muy afectado y nos fundimos en abrazos".

Mozeliak dijo que el equipo tendrá "una lista voluminosa" de candidatos para un puesto que será muy codiciado debido a la etiqueta de campeones, sin importar que Albert Pujols decida irse o quedarse.

La decisión de La Russa deja en ascuas el futuro de sus colaboradores, entre ellos el coach de pitcheo Dave Duncan y el de tercera base José Oquendo.

Mozeliak dijo que el nuevo manager tendrá autonomía para designar su propio grupo de coaches o retener los de La Russa.

Sobre Pujols, Mozeliak mencionó que el dominicano tiene un fuerte lazo con el único piloto que le ha dirigido, pero dudó que eso influirá en la decisión del primer base que deberá tomar al explorar la agencia libre.

"Creo que entendía que Tony no iba a dirigir eternamente", dijo Mozeliak.

La Russa, en una breve carrera como pelotero, bateó para .199.

Debutó como manager con los Medias Blancas de Chicago en 1979. Guió a los Atléticos a tres campeonatos de la Liga Americana entre 1988-1990, ganando la Serie Mundial de 1989 sobre los Gigantes.

La Russa llegó a San Luis en octubre de 1995, poco después que un nuevo grupo de dueños adquirió el club a la empresa cervecera Anheuser-Busch. Su impacto fue inmediato al ganar la División Central y quedar a un juego de ir a la Serie Mundial de 1996, perdiendo ante los Bravos de Atlanta.

En total, los Cardenales se clasificaron a los playoffs nueves veces en las 16 campañas de La Russa.

La Russa, quien ganó 2.728 juegos en la temporada regular y 1.408 con los Cardenales, dijo que nunca tomó en cuenta el objetivo de seguir activo para figurar segundo en la lista histórica de victorias.

"Estoy al tanto de la historia, pero no me hubiese hecho feliz si iba a seguir sólo para subir un puesto", dijo La Russa.