(Fernando Llano/AP)

SANTO DOMINGO - Los primeros cuatro partidos de la Serie del Caribe 2012 fueron reñidos todos, y de pocas carreras, al menos antes de reacción de tres anotaciones de parte de los anfitriones Leones del Escogido en extrainnings el viernes.

Definitivamente, reinaron los brazos abridores el jueves y el viernes, cuando hubo un total de 13 carreras anotadas en los primeros 39 entradas del clásico caribeño entre las representaciones de Venezuela, México, Puerto Rico y la República Dominicana.

"Si ves los rosters con las rotaciones y los bullpens, sobre todo los con mucha experiencia, definitivamente hay buenos brazos ahí", dijo el manager de los Indios de Mayagüez, Dave Miley, cuya escuadra puertorriqueña fue blanqueada por los Yaquis de Obregón el viernes. "Entonces, no es sorpresa que las cosas hayan ido como han ido. Todos sabemos que el buen pitcheo supera el buen bateo, y ése ha sido el caso."

Nelson Figueroa, Kris Johnson, Luis Mendoza, Randy Keisler y Lorenzo Barceló se han encargado de que esta Serie del Caribe tenga una escasez de carreras, sobre todo en las entradas cubiertas por pitcheo abridor.

"La mayoría de los clubes está poniendo lo que cree que son sus mejores abridores", dijo el manager de los Tigres de Aragua, Buddy Bailey. "Los bullpens (estaban) descansados y frescos.

"Hay que recordar que este pitcheo es de calidad de Triple-A o Grandes Ligas", continuó el veterano piloto del equipo venezolano. "Cuando llegas a esta serie se trata de un nivel de Triple-A sólido. Hay unos ligamayoristas ahí, pero en realidad ahora mismo es un nivel de Triple-A sólido."

Otro factor a favor de los brazos en esta Serie del Caribe es el Estadio Quisqueya, con sus amplias dimensiones y una brisa que no ha favorecido a los batazos por el aire.

"Con par de bolas bateadas (el viernes), pues en otro día pudo haber sido diferente", comentó Miley. "Pero la brisa estaba soplando bastante, y algunos de los batazos parecían morir. Entonces diría que eso definitivamente ha puesto más cómodos a los pitchers."

Bailey le hizo eco a lo expresado por su homólogo y compatriota.

"Es un estadio grande y la brisa sopla hacia adentro", comentó. "Las sombras durante los juegos de día obviamente son un factor. Y la defensa es mejor. Muchas bolas en la temporada regular, con ciertas personas a la defensa, pasarían de hits. Ahora son outs."

"Creo que (el nivel) de la temporada regular pasa de Clase-A fuerte, a Doble-A a Triple y hasta a veces a la raya de Grandes Ligas", siguió Bailey. "Pero cuando llegas a este escenario, se convierte en un Triple-A sólido, con algunos ligamayoristas."