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NUEVA YORK -- Marvin Miller, el líder sindical de los peloteros de las Grandes Ligas que mediante huelgas y batallas legales logró instituir el sistema de agentes libres y que revolucionó el deporte estadounidense al convertir a los deportistas en multimillonarios, falleció el martes. Tenía 95 años.

Miller murió en su casa en Manhattan a las 5:30 de la madrugada, dijo su hija Susan. Se le había diagnosticado cáncer hepático en agosto.

En sus 16 años como director general de la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas a partir de 1966, Miller peleó contra los dueños de los equipos en varios frentes. En 1975, conquistó la posibilidad de que los jugadores se declararan agentes libres en vez de quedar ligados al último equipo que los había contratado.

Sin embargo, se le recordará más como el líder amable pero determinado, que no dudó en ejercer el derecho de huelga de los peloteros.

"Todos los jugadores, presentes, pasados y futuros, tienen una deuda de gratitud con Marvin, cuya influencia trasciende el béisbol", dijo el líder actual del sindicato, Michael Weiner. "Marvin, sin duda, es el principal responsable por inaugurar la era moderna de todos los deportes, que ha traído beneficios tremendos a los jugadores, los dueños y los aficionados".

Miller, que se retiró en 1982 aunque permaneció como consultor del sindicato, encabezó 10 años antes la primera huelga en la historia del béisbol. El 5 de abril de 1972, los parques de las mayores debieron colocar letreros que decían simplemente "Hoy no hay juego". La huelga, que duró 13 días, fue seguida por un paro durante los entrenamientos de pretemporada en 1976, y por otro a media temporada de 1981, que paralizó la actividad durante siete semanas.

El ascenso de Miller al pináculo de los dirigentes sindicales en el deporte no estuvo exento de controversia entre sus representados. Peloteros de los Dodgers de Los Ángeles, los Bravos de Atlanta, los Angelinos de California y los Gigantes de San Francisco, se opusieron a su nombramiento como sucesor del juez de la corte de circuito de Milwaukee, Robert Cannon, quien había asesorado a los jugadores a medio tiempo pero sin cobrar cuotas.

Miller se sobrepuso a ese descontento, en buena medida gracias a su personalidad. Fue elegido por 489 votos contra 136, el 15 de abril de 1966. El béisbol había entrado en una nueva era, en que los dueños de los equipos tendrían que negociar con un experto en sindicalismo.

Los dueños dejaron claro que si Miller encabezaba un sindicato, dejarían de dar aportes económicos a la asociación de peloteros, un organismo antecesor, formado en 1954, cuando los jugadores estaban descontentos por la administración del plan de pensiones. Miller insistió en que de todos modos pediría que los propietarios no dieran un centavo al sindicato.

"Les dije a los jugadores que si querían un cambio auténtico, debían adoptar una postura independiente", recordó alguna vez.

Miller consideró entonces que el salario mínimo de un pelotero, de 7.000 dólares, era "irracionalmente bajo".

Hoy, los grandes astros pueden devengar 32 millones de dólares por temporada, el salario promedio supera los tres millones y el mínimo es de 480.000 dólares.

Los salarios en las Grandes Ligas se incrementaron 500% bajo el liderazgo de Miller, más de tres veces el alza observada por ejemplo en el sector de la manufactura.

Pero el Salón de la Fama se negó repetidamente a elegirlo como miembro.