La popularidad de los Tigres se vio el fin de semana pasado cuando se vio la venta de boletos en el mercado negro para su festival de fanáticos.

Detroit, viniendo de un título de la Liga Americana y con aspiraciones de otra oportunidad de jugar en la Serie Mundial, tienen un panorama bastante sólido de cara a los entrenamientos.

Los felinos cuentan con un superávit de abridores, motivo por el que Rick Porcello ha sido mencionado en rumores de cambio. En el orden ofensivo, luce bastante seguro para los puestos 1 al 5 el quinteto de Austin Jackson, Torii Hunter, el venezolano Miguel Cabrera, Prince Fielder y el también venezolano Víctor Martínez.

Como bromeó el manager Jim Leyland, "No tienes que estudiar en Harvard para ingeniarte ese lineup, ¿verdad?"

Claro que no.

Pero si existe un tema a seguir en los entrenamientos de los Tigres, es el del puesto de cerrador.

Leyland sabe que todo el mundo le va a preguntar por el joven venezolano Bruce Rondón.

"Estoy entusiasmado con la situación de Rondón", dijo el capataz.

Leyland no tiene nada de tonto. Es cierto que eso de "mentalidad de un cerrador" es una cualidad sobre-estimado. Pero Leyland sabe que un taponero tambaleante puede alterar y hasta arruinar a un equipo bueno. Sabe cómo afectan el ánimo de un club las ventajas echadas a perder.

El dirigente también sabe que no hay forma de predecir cómo responderá Rondón en el noveno inning a nivel de Grandes Ligas. Es difícil construir un buen bullpen, y mucho más cuando la pieza principal no es probada.

Entonces, los Tigres están tomando un riesgo al dejar sin definición un rol tan importante...¿o no?

Hay que recordar que el dinero malgastado en la agencia libre muchas veces se ve con la inversión en un cerrador. En particular, uno ve la lógica de no querer ceder una selección del draft (más US$28 millones) para firmar al dominicano Rafael Soriano.

Además, Rondón es un prospecto digno del entusiasmo expresado por Leyland. Con relativamente poco esfuerzo (o así parece) llega a las 100 millas por hora con su recta. Salvó 29 juegos entre tres niveles diferentes de liga menor en el 2012, así que por lo menos tiene experiencia en el noveno episodio.

Vale la pena darle la oportunidad a Rondón, ya que los Tigres tienen otras opciones en caso de que el venezolano no esté preparado para asumir la responsabilidad este año.

Si hay que hacer un cambio por otro relevista, Porcello representa una pieza valiosa para canjear.

Además, hay algunos candidatos ya dentro del equipo para cerrar. El dominicano Alberto Alburquerque-de estar en salud-tiene el material para lograr muchos ponches (13.5 K por cada 9.0 entradas en 56.2 innings a nivel de Grandes Ligas).

El venezolano Bryan Villarreal podría encargarse del noveno inning, si los primeros cinco meses de su primera temporada completa en Grandes Ligas son un indicio (se cansó en septiembre). Villarreal ponchó a 10.2 bateadores por cada 9.0 entradas y tuvo efectividad de 2.63 en la campaña del 2012.

Me inclinaría por dejar al dominicano Joaquín Benoit, quien fue más propenso a permitir jonrones en el 2012 de lo que indican sus números de por vida, en el rol de preparador. Y no le daría mucha importancia a lo que hizo Phil Coke en la postemporada del 2012-su aptitud como cerrador se trató simple y llanamente de estar en el lugar indicado en el momento preciso.

Sugeriría que entre los brazos establecidos de un bullpen con Benoit, Coke y el dominicano Octavio Dotel-además de los jóvenes Rondón, Alburquerque y Villarreal-es razonable esperar que Leyland pueda encontrar una solución.

Los Tigres no son un equipo perfecto. Su defensa en el cuadro interior, aun con el venezolano Omar Infante en la segunda durante una temporada entera, deja algo que desear. Y hay que recordar que Detroit tuvo que luchar hasta el final para ganar una División Central de la Americana que no se veía muy fuerte-y también que los felinos fueron barridos de manera convincente por los Gigantes en la Serie Mundial.

Pero sí estamos hablando de un club que está en buena posición para volver a la postemporada. El puesto de cerrador es un tema a seguir, pero no debe empañar el aire positivo que viven los Tigres y sus fanáticos ahora mismo.