SAN JUAN, Puerto Rico -- Setenta y dos horas. Ese fue el tiempo que la selección venezolana estuvo junta antes de debutar en el Clásico Mundial de Béisbol, y ese fue el lapso que necesitó para despedirse del torneo.

Quizás no deba sorprender tanto su fracaso.

Aunque contaba con una de las mejores alineaciones del torneo, encabezada por Miguel Cabrera y Carlos González, Venezuela exhibió fallas defensivas y falta de ritmo en el plato al ser eliminada por primera vez en la fase inicial del Clásico.

Los bates venezolanos despertaron el domingo en su último encuentro ante España, el equipo más débil del Grupo C al que vencieron por 11-6. Pero Cabrera, González, Pablo Sandoval y compañía hicieron poco y nada en sus derrotas ante República Dominicana (9-3) y Puerto Rico (6-3) que condenaron a la "Vinotinto".

El equipo venezolano se reunió por primera vez el domingo pasado, se entrenó el lunes y disputó partidos de exhibición el martes y miércoles. Debutó en el campeonato el jueves con el revés ante Dominicana, descansó el viernes y el sábado cayó ante el anfitrión.

Hola y adiós.

"Una de las grandes razones por eso es que no tuvimos la buena preparación", señaló González, estelar jardinero de los Rockies de Colorado. "Yo diría que si este Clásico se jugara en otras circunstancias, cuando estemos en buen nivel, muchísimos equipos que uno sabe que pueden ganar el campeonato, como Venezuela, no jugarían de la forma que jugó ahora".

Venezuela tuvo la mala suerte de enfrentar a los otros grandes del sector antes de toparse con España. Y en una serie corta, el equipo de Luis Sojo no se podía dar el lujo de esperar para que calibrasen sus cañones.

"Aquí lo más importante es que los equipos, sobre todo a los que están en este lado del continente, le den más oportunidad de entrenar como equipo", apuntó Sojo. "Ese `teamwork' es muy importante, independientemente de la química".

"Esa es la parte más importante. Dos juegos (de fogueo) no es suficiente".

Sojo también tuvo las manos amarradas por las mismas reglas del torneo. Primero, no contó con los ases Félix Hernández (Marineros de Seattle) y Johan Santana (Mets de Nueva York), ambos por prohibición de sus clubes de Grandes Ligas.

Para colmo, no pudo sacarle el jugo a los pitchers que sí trajo a San Juan.

Aníbal Sánchez, el abridor del primer encuentro ante Dominicana, realizó apenas 20 lanzamientos antes de salir del montículo tras una interrupción por lluvia. El reglamento le permitía a Sojo usar al derecho de Detroit el sábado en el duelo de vida o muerte contra Puerto Rico, pero el dirigente condicionó esa posibilidad a que contara con el permiso de los Tigres. Sánchez no volvió a lanzar en el torneo.

"Tienen unas prohibiciones y unas limitaciones que no nos permiten a nosotros dar el espectáculo que nosotros deseamos", criticó el presidente de la federación venezolana de béisbol, Edwin Zerpa. "En el roster de nosotros eran 80 por ciento o más jugadores de Grandes Ligas, que los limitaron. Tiene que haber un cambio para darle a los atletas tiempo para que se entrenen y jueguen".