DUNEDIN, Florida - José Reyes daba vueltas en los vestuarios exudando su habitual energía y bromeaba con algunos de sus compañeros antes de vestirse con el uniforme de los Azulejos.

De regreso con Toronto luego de ayudar a la República Dominicana a conquistar el título del Clásico Mundial de Béisbol, Reyes está ansioso de ayudar a su nuevo equipo a contender en una difícil División Este de la Liga Americana. No hay resaca después del Clásico para este torpedero cuatro veces convocado al Juego de Estrellas.

"No quiero jugar alicaído. Quiero jugar de la misma manera que jugué en el Clásico porque la temporada está a la vuelta de la esquina", dijo Reyes el viernes. "Seguiré trabajando mi juego para estar listo".

Reyes estaba de vuelta en el primer puesto del orden de Toronto por primera vez desde el 2 de marzo. Se fue de 1-0 con dos pasaportes en la victoria por 1-0 sobre Boston.

El bateador designado de los Azulejos Edwin Encarnación también volvió al equipo luego de jugar con Dominicana. No inició en contra de los Medias Rojas debido a una lesión en el dedo.

La atmósfera relajada del campamento de primavera no se compara con el nivel de intensidad de los partidos del Clásico, donde hay mucho orgullo nacional en juego. Aunque Reyes no necesita mucha motivación, otros jugadores quizá necesiten más tiempo para ajustarse.

"Estoy seguro de que será un poco una decepción", dijo el piloto de los Azulejos John Gibbons. "Estoy seguro que están contentos de estar de vuelta con su equipo. Un tipo como Reyes, es entusiasta respecto a todo lo que hace".

Por su parte, Robinson Canó, nombrado Jugador Más Valioso del Clásico, regresó a los Yanquis de Nueva York el jueves y conectó el único imparable del equipo en la derrota contra Minnesota el jueves por la noche. El segunda base es incluso más importante para los Yanquis ahora que no cuentan con Alex Rodríguez, Mark Teixeira ni Curtis Granderson, y que la condición de Derek Jeter es incierta.

"Quiero jugar igual, con la misma intensidad", dijo. "Es un estado mental diferente en los entrenamientos de primavera que jugar en el Clásico. Uno no quiere sobrepasarse. Uno quiere salir al campo y jugar fuerte y prepararse para la temporada".

Tony Peña, el entrenador de banca de los Yanquis, dirigió a la República Dominicana para conquistar su primer título internacional en su tercer intento. Le comunicó a sus jugadores la importancia de trabajar arduamente y extender su éxito hacia la temporada regular con sus equipos de Grandes Ligas.

"Hablamos de que mantuvieran la intensidad", dijo Peña. "En el Clásico, jugaron con mucha emoción. Esperemos que sigan así".