Dusty Baker. (AP)

CINCINNATI - En el clubhouse de los Rojos el lunes, después de una victoria por 3-2 sobre los Mets en 10 entradas, un televisor daba imágenes de los Piratas y su celebración con champán. Pittsburgh acababa de derrotar a los Cachorros y asegurar su primera participación en la postemporada desde 1992.

De hecho, una victoria de los Cardenales sobre los Nacionales el lunes había asegurado por lo menos uno de los comodines tanto a Cincinnati como a Pittsburgh, ya que quedó eliminado Washington.

Sin embargo, el triunfo de San Luis-en términos de la División Central de la Liga Nacional-no les convino ni a los Rojos ni a los Piratas.

"Yo quería que ganaran los Nacionales para que pudiéramos acercarnos a los Cardenales", dijo el manager de Cincinnati, Dusty Baker. "Queríamos que perdieran los Piratas, pero estamos empatados con ellos. Queríamos que perdieran los Cardenales. Aún nos quedan cinco juegos".

Mientras Pittsburgh celebraba en el pequeño clubhouse de visitante del Wrigley Field, para Cincinnati su pase a los playoffs no fue motivo para grandes festejos. No se vio ni una sola botella de champán. Los jugadores de los Rojos tampoco se pusieron camisetas ni gorras con logo de la postemporada.

En vez de eso, los integrantes del equipo se bañaron, se vistieron y se fueron-como siempre.

"Estamos buscando un título divisional", dijo el jardinero central de los Rojos, Shin-Soo Choo, quien conectó el batazo decisivo por Cincinnati en la décima entrada el lunes. "No estamos buscando un comodín. Nos quedan cinco partidos y jugaremos lo mejor posible".

Fue comprensible la diferencia entre la reacción de los Piratas y la de los Rojos. Pittsburgh ni siquiera había tenido una temporada ganadora, y mucho menos una participación en los playoffs, en 21 años. Para Cincinnati, es su tercera clasificación en las últimas cuatro campañas, siendo los pupilos de Baker campeones de la División Central de la Nacional tanto en el 2010 como el 2012.

"Quiero esperar a ver dónde estaremos", dijo el segunda base de los Rojos, Brandon Phillips. "No quiero (celebrar) hasta que sepamos que vamos a la postemporada de verdad".

Quedando cinco encuentros en la campaña regular, los Rojos y los Piratas se encuentran a dos juegos de los Cardenales en la División Central. Si la temporada terminara ahora mismo, Cincinnati y Pittsburgh se medirían en el juego del comodín el 1ro de octubre.

De enfrentarse dichos equipos en dicho partido, primero habría que determinar dónde se jugaría. Los Rojos concluyen la temporada regular en casa con una serie de tres choques desde el viernes precisamente con los Piratas. Después de 16 partidos en la serie particular, todo está parejo entre los rivales (8-8).

"Los muchachos saben lo que está en juego", dijo Baker. "Quieren ganar la división. El comodín es un premio de menor".