David Ortiz. (AP)

DENVER -- David Ortiz estaba de buen humor el miércoles, conversando con los reporteros durante unos 15 minutos. Habló de los días de gloria de los Medias Rojas y de los buenos momentos que podrían esperar a Boston en las próximas semanas.

Sentado en el mismo clubhouse de visitante donde celebró su segundo anillo de campeón hace seis años, el dominicano se expresó la perspectiva de que diferente a hace un tiempo, entiende lo difícil que es ganar. Ortiz ganó dos títulos de Serie Mundial en cuatro años la década pasada y siempre soñó con más campeonatos.

"Vaya, te sientes como Michael Jordan. Él sí lo hizo", dijo "Big Papi", refiriéndose a los seis anillos que ganó Jordan con Chicago Bulls de la NBA. "¿Por qué nosotros no? Bueno, ése es otro nivel".

Si los Medias Rojas, que llevan ritmo para terminar con el mejor récord de la Liga Americana, pueden ganar 11 juegos en octubre, Ortiz será el único integrante del equipo con anillos de las ediciones del 2004, del 2007 y del 2013. Aunque el quisqueyano ha tenido una gran campaña individual, la posibilidad de otro título es lo que lo ha mantenido motivado desde hace varias semanas.

"Eso sería grandioso, hombre", expresó el toletero. "Tengo que buscar los otros dos (anillos), porque ni sé dónde están. Nunca los uso".

Aunque no los use, sabe Ortiz lo divertido que es ganarlos. Es un gran contraste a lo que sintió del 2010 al 2012 como espectador en octubre.

"Eso apestó", dijo el dominicano. "Luego, lo curioso es que los playoffs son más largos cuando no eres parte del espectáculo. Pero ahora que vamos, es buenísimo. Me preparo para jugar hasta el último día y aquí estamos".

En la última temporada de Ortiz con los Mellizos en el 2002, Minnesota llegó hasta la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Al año siguiente fue parte del triste final de los Medias Rojas en esa misma ronda vs. los Yankees, antes de coronarse en el 2004. Apoyado por la gran producción de Ortiz, Boston también estuvo en las postemporadas del 2005, 2007 (campeón), 2008 y 2009.

En aquellos años, para Ortiz era sencillo hacer sus planes invernales: No planificaba nada hasta noviembre.

"Después de mi primer año aquí, empecé a planificar todo para noviembre porque los playoffs eran parte de mi calendario", expresó. "El año pasado fue malo, con la temporada que tuvimos y una lesión que me dejaba sin saber cuándo iba a poder jugar. Fueron muchas cosas a la vez. Fue una locura".

Ahora las cosas han vuelto a la normalidad para Ortiz, quien está teniendo una gran campaña a sus 37 años. En 135 partidos, batea .307 con 29 jonrones, 100 empujadas y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .956-y eso que el dominicano se perdió las primeras dos semanas de la temporada debido a los persistentes dolores en el tendón de Aquiles.

Se hablaba de que el manager de los Medias Rojas, John Farrell, le daría descanso frecuente a Ortiz para que éste pudiera manejar esa lesión que lo afectó tanto en el 2012. El dirigente le preguntaba cómo se sentía, pero Ortiz siempre decía que estba bien.

"Una vez empecé a jugar no había forma de sacarme de juego", afirmó Ortiz. "John se ha portado muy bien, preguntándome siempre, pero una vez estoy ahí, sigo ahí. Lo único que me importa es jugar y tratar de ganar los juegos. Se suponía que yo iba a jugar 20 o 30 partidos menos de los que he jugado. Pero así no soy yo. No me gusta eso".

En vez de descansar, juega casi todos los días y batea.

"Creo que nos dimos cuenta de que si estaba en salud, iba a producir", dijo Farrell. "Claramente ha hecho eso. Lo que me llama la atención de David es que parece haber jugado con una energía renovada. Con él hay una positividad".

En 244 turnos de por vida en postemporada, Ortiz lleva 12 jonrones, 44 empujadas y OPS de 9.08. Tratará de reforzar ese legado a partir del 4 de octubre, cuando los Medias Rojas inicien su Serie Divisional de la Liga Americana.

"Me siento dichoso de estar en Grandes Ligas y de tener la oportunidad de tener la carrera que tengo", dijo Ortiz. "Es una bendición. Trato de valorar todo cada día. Trato de mantenerme humilde y hacer el trabajo".

Para Ortiz, jugar por un equipo ganador es fácil. Lo difícil fue vivir lo del año pasado.

"Nos pesa a todos", dijo Farrell al referirse a las derrotas. "Y ha sido divertido volver a ganar y verlo en el centro de todo".

Y claro, Ortiz espera estar en el centro de otro desfile en aproximadamente un mes.