Derek Jeter. (Kathy Willens/AP)

¿A caso no sería maravilloso que Derek Jeter recuperara su nivel? Si fuese solamente por una temporada más, estaría bien. Si lograra jugar más allá del 2014, aun mejor. Si hay un jugador que merece la oportunidad de escribir el último capítulo de su carrera a su manera, es Jeter.

El que el veterano se crea capaz de lograrlo es un primer paso clave. Claro que existen dudas, ya que el torpedero tiene 39 años de edad y viene de sufrir una lesión que fácilmente le pone fin a una carrera. El capitán de los Yankees disputó apenas 17 compromisos en el 2013 y no se vio seguro en ninguno de ellos.

Uno de los errores que muchos cometimos el año pasado fue suponer que, a pesar de la fractura grave que sufrió en el tobillo izquierdo, Jeter volvería a ser el mismo de siempre cuando se reportara a los entrenamientos. Eso es lo que Jeter siempre había hecho. A lo largo de los años, siguió en acción a pesar de que padecía diversas molestias y dolores. No sólo rehusó a que las lesiones le impidieran jugar, sino que tampoco hablaba de ellas.

Jeter parecía tener la fuerza de voluntad para hacer que su cuerpo sanara rápidamente. Para él, las lesiones representaban un reto no muy distinto a una recta de Justin Verlander ; consideraba que el esfuerzo, la preparación y el talento lo resolverían todo.

La resistencia que ha demostrado Jeter a lo largo de su carrera contribuyó a su imagen de un jugador indestructible. Pero esta temporada, por primera vez, Jeter lució vulnerable y no se recuperó. No parecía estar cómodo ni en el plato ni en el campo corto. Fue doloroso verlo tratar de jugar y casi un alivio cuando su campaña terminó después de apenas 17 juegos.

Ningún jugador va a luchar más que Jeter este invierno. Nadie se dedicará más a estar listo para el 2014. Pero no hay forma de saber si su tobillo sanará del todo.

Esa será una de las grandes interrogantes cuando los jugadores de los Yankees se reporten a Tampa, Florida, en febrero; el club acaba de darle un contrato de un año y US$12 millones a Jeter, pero esto no se trata de dinero.

El contrato no es indicación de que los Yankees confían en las habilidades de Jeter. Eso lo averiguarán con el pasar de los días. El mismo Jeter está consciente de ello.

Ante los retiros del panameño Mariano Rivera y Andy Pettitte, el 2014 será una campaña de transición para los Yankees. Sus esperanzas para el 2014 recaen en firmar al dominicano Robinson Canó, en que Mark Teixeira se recupere y en llenar los huecos que tienen con agentes libres y jugadores de su finca.

Descartar a los Yankees en el 2014 sería un error, aunque hacía tiempo que no enfrentaban tantas interrogantes como ahora mismo.

Ese es otro motivo por el cual Jeter es importante. Verlo es un recordatorio de que estamos hablando de los Yankees de Nueva York. Su presencia sería valiosa para el club tanto en el lineup como en el clubhouse.

Pero eso no significa que Jeter tenga el poder para corregirlo todo. No puede. Ni siquiera tiene que intentarlo. No obstante, contar con Jeter en el orden ofensiva otra vez sería grandioso, tanto para los Yankees como para todos aquellos que consideramos que es un privilegio verlo jugar.