Matt Williams. (Alex Brandon/AP)

¿Se acuerdan que los Nacionales se proyectaban como el mejor equipo de Grandes Ligas para el 2013?

Bueno, ahora es interesante ver qué le pasó a Washington y las lecciones que se pueden aprender.

Número 1, no estábamos equivocados cuando afirmábamos que el gerente general Mike Rizzo había construido un gran roster. Había brazos de poder, un lineup profundo y un clubhouse de mucha armonía. Los Nacionales parecían tenerlo todo.

De hecho, el principio de los entrenamientos Washington parecía ser el único club sin debilidades.

Pero a veces pasan ciertas cosas.

Los Nacionales tuvieron uno de esos años. De 98 victorias en el 2012, cayeron a 86. De ganar el Este de la Nacional, dejaron de clasificar.

Rizzo ofrece respuestas bien claras ante la pregunta de qué pasó.

"Quedé decepcionado cn el año, frustrado", dijo el GG. "Fue nuestra inconsistencia mayormente. Tal vez teníamos más defectos de los que pensábamos. Pero se vieron. Así es este juego".

Bueno, Rizzo no pudo haberse imaginado que decaería tanto la producción de Adam LaRoche, ni que Bryce Harper, el venezolano Wilson Ramos y Jayson Werth se perderían entre ellos un total de 103 juegos por lesión. No podía saber que Ross Detwiler haría apenas 13 aperturas.

Cuando los Nacionales recuperaron la salud, tuvieron el mejor récord de Grandes Ligas (33-15) después del 9 de agosto. En ese trecho fueron los mejores en carreras anotadas y diferencial de carreras. Durante unos días se perfilaron como candidatos a conquistar uno de los dos comodines del Viejo Circuito.

"No quiero obviar el hecho de que tuvimos muchas lesiones, como las tuvieron muchos otros equipos", expresó Rizzo. "Nos hicieron falta algunos jugadores clave. Creo que enseñamos de lo que fuimos capaces una vez estuvimos en salud".

Para Washington, lo interesante de este invierno es que el equipo tiene suficiente ahora mismo como para clasificar en el 2014 aun si ahora no hace movimiento alguno. En un mundo perfecto, Rizzo quisiera agregar a un abridor, además de mejorar la banca y el bullpen. Pero el GG puede darse el lujo de ser selectivo y adquirir a jugadores con los que se sienta cómodo. Sus Nacionales son tan buenos ahora que él no tiene que "conformarse" con nada.

Si alguien ya está pensando en quiénes serán los favoritos en la Liga Nacional para el 2014, los Nacionales parecen estar ahí mismo con los Dodgers, Cardenales y Bravos.

"Estoy contento con la composición del club", dijo Rizzo. "Aún creo que es un equipo bueno, joven y talentoso. Tenemos muchas piezas buenas. Los jugadores tienen que rendir a su capacidad. No estoy hablando del mejor año de sus carreras, sino lo normal. Deberíamos estar jugando partidos importantes al final de la temporada".

Tal vez la adquisición más importante de Rizzo este invierno haya sido la contratación del manager Matt Williams. Durante una carrera de 17 años como jugador con los Gigantes, Indios y Diamondbacks, Williams fue uno de los peloteros más respetados, tanto por su ética de trabajo como su fuego competitivo.

Tal vez Davey Johnson haya sido el indicado para llevar a los Nacionales a la respetabilidad. Pero Williams trae una intensidad que podría beneficiar a los jugadores del equipo.

"Creo que él trae una energía al dugout y al clubhouse", dijo Rizzo. "Su personalidad y estilo de comunicación enviarán un claro mensaje de que es hora de hacer las cosas bien. Es un auténtico competidor.

"Sabe comunicarse con el jugador estelar, porque él fue convocado a algunos Juegos de Estrellas y ganó Guantes de Oro y Bates de Plata", continuó el GG. "Pero también batalló durante algunos momentos de su carrera y sabe comunicarse con el pelotero que tiene problemas. Será un manager para los jugadores, pero hablará fuerte cuando piense que alguien no esté jugando de la manera correcta".

Tal vez las cosas hayan sido demasiado fáciles para los Nacionales cuando mejoraron por 18 juegos en el 2012. Tal vez se pueda aprender mucho de una temporada como la que tuvieron al año siguiente.

Pase lo que pase, Washington volverá a ser uno de los favoritos en la Nacional. Esta vez los capitalinos podrían hacernos quedar bien.