Dan Duquette. (AP)

Muchos se atreven a decir que ésta no era la clase de temporada muerta que los seguidores de los Orioles esperaban.

No era lo esperado tras el regreso de la organización a la relevancia. A pesar de que se quedaron cortos de conseguir un cupo en octubre, las 85 victorias la campaña pasada demostraron que el éxito del 2012 no fue pura suerte.

Y aunque las apariencias pueden engañar a estas alturas del año, los Orioles parecen haber dado un paso hacia atrás ante la partida de Scott Feldman, Brian Roberts, Nate McLouth y Jim Johnson. Las adiciones y contratos renovados han sido de bajo perfil, como el dominicano Alexi Casilla, Jemile Weeks y David Lough.

Esto no significa que no se valore la velocidad y la defensa que Lough trae a los jardines o la seguridad que Casilla brinda desde la banca. Es que en la reñida División Este de la Liga Americana -- en la que los Yankees invierten en grande para solucionar cualquier problema, los Medias Rojas buscan defender su título de Serie Mundial y los Rays pretenden retener a David Price, además de seguirse reforzando -- los movimientos de los Orioles no llegan a llamar la atención.

Es comprensible que la gente lamente que los Orioles no hayan hecho grandes contrataciones, especialmente para una débil rotación abridora.

"Las expectativas existen porque las creamos al ser más competitivos en los últimos años", señaló el dirigente de Baltimore, Buck Showalter.

En esta época del año, en la que muchos quieren que su equipo "gane el invierno" con sus adiciones, es importante recordar que los Orioles aún lucen como un club competitivo--incluso en el Este de la Liga Americana.

Con Chris Davis, Adam Jones, Manny Machado, Matt Wieters, Nick Markakis y J.J. Hardy, tienen el núcleo de un contendiente, sobre todo si Machado continúa avanzando en su recuperación de una operación en la rodilla izquierda tras una espantosa lesión que sufrió en septiembre.

También es importante recordar que un grupo de abridores que estuvo cerca del último lugar el año pasado en entradas lanzadas y ponches contaría con algunos refuerzos que llegarían desde la misma organización.

Chris Tillman continúa su desarrollo, Wei-Yin Chen podría dar más innings y mejorar luego de un 2013 lleno de lesiones, Kevin Gausman tendrá más oportunidades de establecerse a nivel de Grandes Ligas, y Bud Norris tendrá una campaña completa de ajuste en el Joven Circuito. Los Orioles también tienen la esperanza de que su alto prospecto Dylan Bundy tire en juegos importantes al final de la temporada, si es que sigue progresando en su recuperación de una cirugía Tommy John.

Pero la preocupación es que Baltimore en los últimos dos años se ha hecho famoso por jugar partidos muy cerrados y por eso no pueden darse el lujo de echar para atrás. La temporada pasada, los Orioles jugaron solamente 66 encuentros contra clubes con foja perdedora, y esa estadística no aumentaría a su favor en el 2014.

"Estamos tratando de seguir nadando contra la corriente", señaló Showalter durante las Reuniones Invernales.

Fue casi exactamente hace un año que los Orioles, luego de su salto al éxito en el 2012, extendieron los contratos de su piloto y su vicepresidente de operaciones de béisbol, Dan Duquette, para tenerlos juntos hasta el 2018. Es un gran compromiso en el ambiente del deporte actual y al menos le presenta a Baltimore la seguridad de saber quién estará al mando a largo plazo.

Por ahora, los Orioles han pasado el invierno buscando maneras de reforzar su núcleo de acuerdo a su presupuesto. Tendrán que depender más que nunca no solamente de la salud, sino también de la eficiencia de una de las mejores defensas en la Liga Americana.

En una división diferente, no sería problema. Pero en el Este de la Liga Americana, es un gran riesgo.

Los Orioles podrían ser competitivos en el 2014. Pero lucirían mejor si agregaran a otro abridor antes del Día Inaugural.