José Quintana. (Paul Sancya/AP)

GLENDALE, Arizona - José Quintana ha lanzado de manera tan sólida en los Medias Blancas desde el 2012 que el colombiano está señalado como el segundo abridor de la rotación del equipo de cara al 2014.

De hecho, el zurdo presenta algunos de los argumentos más fuertes a favor de los proponentes de "matar la victoria" (#killthewin), un movimiento que se puso de moda el año pasado entre los sabermétricos que critican los ganados y perdidos como medida de la actuación de un lanzador.

Definitivamente, el récord de 9-7 de Quintana en el 2013 no refleja lo que aportó desde el montículo por Chicago. Pero a esta altura de su carrera, el pitcher de 25 años sabe que se le valora en los predios de los Patipálidos y quiere seguir premiando esa confianza.

"(Es) un gran avance para mí y la verdad una gran responsabilidad también", dijo Quintana en las instalaciones primaverales de los Medias Blancas, que se preparan para la Liga del Cactus. "Más que una gran oportunidad para mí es una gran responsabilidad de darle al equipo cada cinco días la oportunidad de ganar y después estar en buena posición".

Eso mismo es lo que hizo Quintana la temporada pasada, pero sin los resultados colectivos. El oriundo de Arjona, Bolívar encabezó a Chicago en aperturas con 33, además de alcanzar las 200.0 entradas lanzadas-un excelente logro para un joven de tan poca experiencia en ese momento.

Sin embargo, los bates de los Patipálidos le brindaron el quinto peor apoyo ofensivo de la Liga Americana con 3.78 carreras por apertura, algo que contribuyó a que el zurdo pusiera un récord del Joven Circuito con 17 salidas saliendo sin decisión. La marca de Grandes Ligas para una campaña es de 20, puesta por el Salón de la Fama Bert Blyleven en 1979 con los Piratas de Pittsburgh-curiosamente los campeones de la Serie Mundial ese año.

Los que observaron de cerca a los Medias Blancas todo el camino saben la clase de campaña que tuvo Quintana, quien con Chicago ha contando con una recta cortada agregada a su repertorio, además de su bola rápida, slider, curva y cambio ocasional. Viniendo de una temporada en la que tuvo efectividad de 3.51 en esos 200.00 innings, con 164 ponches y 56 bases por bolas, Quintana está decidido a seguir mejorando.

"Lo veo como algo bastante positivo, sobre todo en el crecimiento de mi carrera, una experiencia que he ido tomando con las cosas que he aprendido aquí", dijo Quintana sobre los números que puso en el 2013. "Siempre se quiere mejorar, siempre se quiere seguir creciendo como jugador, como lanzador. Siempre pienso en seguir trabajando en mi fortaleza y también en algunas cosas que considere que debo mejorar en algunas situaciones.

"Se sigue trabajando y para eso son estos momentos del spring training".

No todo ha sido fácil para Quintana, quien fue firmado en un principio por los Mets en el 2006 y se perdió todo el 2007 debido a una suspensión por consumo de un suplemento prohibido en liga menor. Luego de un paso por el sistema de los Yankees, el colombiano fue firmado por los Medias Blancas en el invierno del 2011-12.

El avance meteórico del zurdo se ha debido bastante al trabajo que ha realizado durante las temporadas muertes, sobre todo en la parte de convertirse en abridor todo el tiempo.

"No tuvimos que hacer mucho", dijo el gerente general asistente de los Medias Blancas, Buddy Bell. "Es tan competitivo y tiene un corazón tan grande. Lo que nosotros sugeríamos, él podía hacerlo. Es muy fácil de orientar".

Ahora, establecido en la rotación del equipo, Quintana afronta el 2014 con suma confianza.

"(Estoy) con muchas expectativas para este año y ganas de seguir por ese camino, y darle al equipo la oportunidad de ganar", manifestó. "Esperemos que éste sea un año de muchas cosas positivas para nosotros".

Cuando Quintana habla de "nosotros", se refiere tanto a sí mismo como al equipo. Y claro, si esos éxitos pueden combinarse para una mayor cantidad de victorias en su registro personal, mejor todavía.