Dióner Navarro (Getty)

CLEVELAND -- La temporada muerta de los Azulejos no estuvo muy movida, pero el mayor refuerzo que hicieron se encuentra detrás del plato.

Después de la acción del domingo, el experimentado receptor venezolano Dióner Navarro comparte el segundo puesto en Toronto con 12 empujadas. Y solamente se ha abanicado tres veces en 63 turnos y le ha brindado al equipo profundidad en la alineación.

Aún tiene trabajo por hacer, en lo que va de la temporada Navarro tiene un promedio de .254, pero la receptoría ya no es un hoyo negro como lo fue cuando J.P. Arencibia tuvo una pésima campaña en el 2013.

"Algunos en el juego ya no creen en las carreras impulsadas, pero yo definitivamente sí, y aquellas fueron las que nos dio un poco más de tranquilidad", expresó el piloto John Gibbons acerca de un sencillo de dos carreras clave en el segundo encuentro de la serie de los Azulejos ante los Indios.

"Ha dado la cara con varios hits. Simplemente es un buen bateador. No se poncha mucho y pone la bola en juego. De cualquier manera nos da un buen turno".

Hasta cierto punto, las estadísticas de Navarro son un resultado de donde batea en el lineup de Toronto. Navarro ha dividido tiempo esta temporada bateando de quinto o sexto en el orden, y ha visto bastante oportunidades con los dominicanos José Bautista y Edwin Encarnación, y el ahora lesionado Adam Lind bateando antes de él.

Sin embargo, el motivo por el que se encuentra en esos turnos es porque se ha ganado la confianza de Gibbons. El año pasado, el porcentaje de embasarse de Arencibia de .227 fue el menor entre los jugadores de Grandes Ligas con al menos 250 turnos. Su producción con los Rangers esta campaña ha sido igual de pésima, con dos imparables y un boleto negociado en 29 turnos al plato.

La capacidad de Navarro de poner la pelota en juego significa que Gibbons tiene fe de que puede avanzar el corredor o remolcar a alguien desde la tercera base. El principal motivo por el que los Azulejos firmaron a Navarro por dos años en el invierno fue por su capacidad de manejar al grupo de lanzadores, pero la producción en la ofensiva es otro gran punto en su valor total.

"Pienso que tengo una buena idea de la zona de strike", explicó Navarro, quien tuvo un día libre poco común en el cierre de la serie de Toronto en Cleveland. "No quiero salirme de mi plan -- solamente darle a strikes y aprovechar las oportunidades".