Nelson Cruz. (Alex Brandon/AP)

MINNEAPOLIS-- Un año atrás, Nelson Cruz estaba en Nueva York para su segundo Juego de Estrellas. Su presencia estuvo lejos de ser agradable, soportando la asfixiante ráfaga de cuestionamientos al verse implicado en el escándalo de la trama de dopaje de la clínica Biogenesis.

Eso fue un 16 de julio. Tres semanas después, entonces como jugador de los Rangers de Texas, el dominicano aceptaba una suspensión de 50 juegos que le impuso Grandes Ligas por quebrantar el reglamento antidopaje.

Después de purgar la sanción y tener que aceptar un contrato a precio de saldo con los Orioles de Baltimore en la agencia libre, Cruz se encontraba este lunes en una situación completamente distinta.

Aunque hay voces que insisten que la figura de Cruz no se ha rehabilitado cabalmente, lo cierto es que hoy por hoy el bateador designado se ha restablecido nuevamente como un jugador de la élite en las mayores, y en otro clásico de mitad de temporada.

"Venir y ser parte del Juego de Estrellas que siempre te pone contento", dijo Cruz. "Aquí está compartiendo con peloteros que ya conocías o peloteros que no conocías. Es un evento para disfrutar y hablar sobre bateo y también de la vida".

Cruz disfruta su actual momento, en el que registra promedio de .287 con 28 jonrones y 74 impulsadas. Aparece segundo en la Liga Americana en los últimos dos renglones. También es el quinto del circuito en slugging (.570) y en OPS (.923).

Y sus Orioles se fueron a la pausa de cuatro días en julio como punteros de la división Este de la Americana, con una ventaja de cuatro juegos sobre sus escoltas inmediatos, los Azulejos de Toronto.

A diferencia de sus dos convocatorias previas al Juego de Estrellas, Cruz se ganó su puesto como primero en la votación de los fanáticos para el puesto de designado, superando por casi un millón de votos a David Ortiz.

"Esto quiero decir que la afición te quiere, que te quieren ver abriendo. Es más especial y eso me llena de satisfacción", dijo Cruz, el único de los involucrados del caso Biogenesis presentes para esta edición de la exhibición anual de lo mejor del béisbol profesional.

Mientras respondía preguntas de la prensa desde en un estrado, tenía a su lado a su hijo de cinco años, que lleva su nombre. El niño no paraba de jugar con un teléfono mientras el padre respondía a preguntas. ¿Están los Orioles capacitados para ganar el banderín de la división? ¿Podrá batear 50 jonrones? ¿Cómo lidió con la suspensión?

No fue fácil. Cruz declinó en noviembre una oferta de los Rangers, por 14,1 millones y una campaña. Después de dejar pasar tres meses, no tuvo otro remedio que conformarse con los 8 millones que le ofrecieron los Orioles.

"Fue un proceso muy frustrante", reconoció Cruz. "Pero estoy contento con la decisión y más contento por el equipo en el que estoy".

A sus 34 años, Cruz puede declararse agente libre otra vez y todo indica que en esta nueva vuelta deberá conseguir la clase de ofertas multianuales y sobre los 10 millones que aspiraba.

"En este país, la gente te sabe dar un segunda oportunidad", dijo Adam Jones, su compañero de los Orioles que también fue seleccionado para el Juego de Estrellas.

Tampoco es que Cruz se ha librado de recibir críticas. Luego de irse de 3-3 en un juego en Boston a inicios de mes, el pitcher de los Medias Rojas John Lackey le lanzó varios dardos por su suspensión.

Aunque Cruz no entró al trapo, al limitarse a decir que todos tienen derecho a opinar, su mánager Buck Showalter salió en su defensa aludiendo a que David Ortiz, el astro de los Medias Rojas, habría dado positivo en un control realizado en 2003.

"Desde el primer día, los compañeros y la gerencia me trataron como uno más. Esto me ayuda para estar feliz y contento", dijo Cruz.